Eugenia, café servido y sonrisa en su rostro, se sentó conmigo un rato. Luego de agradecerme las orientaciones sobre cómo ahorrar, quiso aprovecharme un poco más.
Yo feliz.

“Alejandro, hice como me dijiste. Visité diez sucursales de entidades financieras (como tú las llamas), pregunté y apunté qué pagan en sus cuentas de ahorros y hasta me traje un, ¿cómo es que se llama?, tarifario de cada banco.”
Viendo el nivel de apoderamiento de mi querida Eugenia sobre sus asuntos financieros, me puse más feliz todavía.
“Y ahora, ¿qué hago?” me preguntó.

Aunque las comparaciones son necias…
“Toca comparar”, le expliqué a la hacedora del café con mejor aroma y los rollos de canela más exquisitos del país.
“Ponerlos a uno al lado de otro, para ver cuál paga más, cuál ofrece los servicios por el menor costo y cuál es, en definitiva, más conveniente para ti.”

Eso hicimos, y eso publicamos, por primera vez en la historia del periodismo escrito en el país, Eugenia y yo.
No todos los bancos, asociaciones de ahorro y préstamo o cooperativas (los tres tipos de entidades autorizados a ofrecer cuentas de ahorro en el país) tienen la misma oferta de valor para sus clientes. Toca conocerlos.

Lamentablemente, como descubrimos, las condiciones que ofrecen las cooperativas de ahorro y crédito en el país no las publica una entidad oficial, así es que, para estos fines, no podemos incluirlos en nuestro análisis, aunque siguen siendo una opción válida.

En la primera tabla, vemos que hay entidades que, para abrir una cuenta con ellas, mínimo debes hacer un depósito inicial desde RD$500 hasta RD$1,000. Eso para abrir la cuenta.

Pero, pero, pero… una cosa es abrirla y otra es mantenerla. Algunas, como vemos, te exigen mantener hasta RD$3,000 como “balance mínimo”.

¿Qué pasa si no lo haces?
Entonces te cobrarán un cargo por tener un balance por debajo del mínimo. El monto fluctúa, y aunque RD$25 parece ser poco, toca recordar que es un cargo mensual, y que de mantener bajos balances, al año, podrías estar pagando hasta RD$300 por la cuenta.

La clave, pues, es saber que no es lo mismo el monto para abrir, que el monto para mantener la cuenta.
Las asociaciones de A&P, nos dimos cuenta, tienden a ser las menos exigentes en cuanto al monto del balance “mínimo”. De hecho, varias de ellas ni siquiera cobran una comisión si no mantienes ese monto inferior.

Tres bancos múltiples, de mucha importancia por cierto, también ponen un límite al número de retiros que puedes realizar sin que te cobren por ello. Son sus reglas, toca conocerlas.

Si utilizas tu cuenta para hacer retiros frecuentes, toca estar pendiente de esto, pues, de RD$25 en RD$25 por cada retiro adicional, cuando vienes a ver le pagas mucho (¿demasiado?) al banco por mantener tu ahorro.

Este cargo, aunque todavía no muy generalizado en el país, es típico en otros países del Norte, y lo será cada vez más en el nuestro. Mantener esas sucursales, por lo visto, cuesta mucho.

También hay entidades que cobran un cargo específico o hasta un por ciento por hacer retiros por debajo (o por encima) de cierto monto en sus cajeros. Otras no te aceptan hacer depósitos (o retiros) muy “cheleados”, es decir, de muchas monedas.

Igual de importante es no olvidar depositar (o retirar) de tu cuenta con alguna frecuencia.
Nuevamente, dependiendo de la entidad, si olvidas tu cuenta por más de seis meses, te cobrarán un cargo por “inactividad” que cuando vienes a ver te “come” tu ahorro.

¿Cuánto? Hasta RD$3,000 si queda inactiva entre 180 días y 3 años. Mejor no olvidar que, como dice un amigo español, los millones se cuidan solos, pero los cheles se pierden fácilmente.

Ahorrar, recordemos, no es invertir
Como vemos en la segunda gráfica, la tasa promedio que “rinde” una cuenta de ahorro es extremadamente baja.
Promedió, a diciembre de 2011, un 1.6%, muy inferior al 7.5% que le pagaban al público los bancos múltiples por los depósitos a plazo fijo.

Aunque, ¡ojo!, si bien es cierto que el “promedio” es 1.6%, algunos pagan 99% más (es decir 3.1%) y otros 55% menos (o 0.7%). Cualquiera pensara que entre 3.1,%, 1.6% o 0.7% no hay mucha diferencia, pero, vuelvo e insisto, toca cuidar cada chele, por lo menos para que el banco te genere intereses que luego le pagarás por comisiones por servicios de tu cuenta.

Además, y con esto concluí, dependiendo del banco, te pagarán solo a partir del famoso “balance mínimo” y no de tus primeros RD$100 ahorrados.

Eugenia, satisfecha con las explicaciones, fue a la cocina y volvió con otro cafecito. “Ahora, Alejandro, explícame cómo es eso de la ‘bolsa’ de valores.”

Yo, feliz, sonreí. Más que ella.
arg@betametrix.com / @argentarium
Un centavo ahorrado es un centavo ganado.”
Pall Mall Magazine
Septiembre 1899