Las estadísticas deben usarse exactamente como un borracho usa un farol, como fuente de apoyo, no de iluminación” Vin Scully (Comentarista  de los Angeles Dodgers).

La presión tributaria de Republica Dominicana está fuera de los records del campeonato, porque sus juegos y jugadores no tienen claro la cantidad de juegos jugados ni a los equipos que han ganado para que sus registros sean válidos”.

Las estadísticas deportivas son buenas o malas para un jugador o para un equipo dependiendo de la calidad de  los elementos que la componen, el contexto que representa y el resultado que aporta, es por esto que en campeonatos y torneos existen los denominados promedios juegos nominales y promedios o juegos  oficiales  ya que las evaluaciones realizadas a las actuaciones de los jugadores se deben circunscribir a un referente que sea común  entre otros elementos que eviten la distorsión de un  resultado injusto.  Por ejemplo, nunca se valorará en igualdad de condiciones un promedio de 400 basado en 10 turnos/juegos como mejor que un promedio de 300 basado en 150 turnos/juegos,   dado que el número de eventos que originan el resultado posee una desviación extraordinaria;  por otro lado, en el baloncesto profesional, cuando Wilt Chamberlain anotó 100 puntos en Marzo de 1962,  fué una actuación extraordinaria porque ocurrió en un solo juego durante 48 minutos,  de igual los 81 puntos de Kobe Bryant en Enero del 2006 se consideran extraordinarios dado que aconteció  durante 41 minutos y 56 segundos en un juego. Por tanto anotar 50 puntos en un juego de baloncesto es bueno o mediocre dependiendo de si fué en un juego o durante 50 juegos, batear  2 jonrones en beisbol es extraordinario o mediocre si es en una misma entrada  o  durante  120 juegos, anotar 3 goles en  fútbol es extraordinario,  si fué antes del medio tiempo, pero  si  fué   durante 15 torneos no es la gran cosa, y así  lo encontraremos en el deporte que más nos guste,  donde las hazañas estadísticas serán excelentes, regulares o malas según su contenido  no por el valor.

La cifras  estadísticas son  de alta utilidad  tanto para la toma de decisiones como para la elaboración de planes y proyecciones en diferentes aspectos de la vida , ya sea deportivo, técnico-profesional, económico, político o social, por esta razón todo país desarrollado posee un celoso seguimiento, registro y análisis  de sus estadísticas en todos los sectores de su vida socioeconómica,   pero evitando  el abuso de sus resultados frios ya que  los pueden llevar a planteamientos y tomas de decisiones que no se ajustan a la realidad,  a pesar de ser información veraz. El  análisis cualitativo  de los elementos cuantitativos  que componen los eventos,  son  los insumos valiosos  que sirven de base  para la inferencia estadística y la explicación precisa de fenómenos acontecidos o de comportamientos potenciales que pueden ocurrir, por tanto la desagregación de las variables así como la contextualización de las cifras y actores del proceso son altamente determinantes en la validez o no de resultados.

De igual forma la Presión Tributaria no es mas que un  referente estadístico  que sirve  para llevarnos a tratar de identificar  la cantidad de los aportes realizados por los contribuyentes de una nación en relación al producto que se ha creado; pero propiamente no refleja criterios  cuantitativos ni mucho menos cualitativos que digan si esta es buena, mala o todo lo contrario.  Aunque existen diferentes alternativas de cálculos para medir una presión tributaria  realmente efectiva y explícita, en el caso dominicano se mide como un promedio resultante de dividir   los ingresos  recaudados por impuestos entre el PIB ( Producto Interno Bruto) , el cual  dice según las cifras oficiales que  los dominicanos pagamos 14% de impuestos en  relación a los ingresos, servicios y beneficios tangibles e intangibles recibido por parte del  sector privado y del Estado; por tanto este resultado a nuestro entender  no es un cociente que posee el rango que últimamente se le ha querido dar como justificación para el aumento de las tasas de tributos en la Republica Dominicana, es decir ese rol protagónico no le pertenece, toda vez que no ha sido analizado en su justa dimensión.

Esta explicación no se refiere a nuestra opinión en relación a si se debe aumentar o disminuir las tasas impositivas o si la presión tributaria  debe subir o bajar, nos estamos refiriendo a la  transcendencia otorgada a un indicador que por si solo no dice nada.  Por aritmética básica en una división,  si el divisor aumenta en mayor proporción que el dividendo el cociente siempre será menor es decir en la medida que el PIB sea mayor la presión será menor ya que no existe proporcionalidad estructural directa entre la producción y la tributación y nos interesa que el PIB crezca.

Realizando un análisis estático comparativo en el que midamos el 5% de crecimiento del PIB, que ha sido oficialmente presentado por el Banco Central,  con  relación a los tributos recaudados que apalancaron el incremento durante ese periodo, entonces  podríamos obtener cuanto ha variado la presión tributaria según  la variación de  las recaudaciones fiscales por cada punto porcentual del crecimiento del PIB, pero evidentemente este es otro análisis, sin embargo crecer nos disminuye en calidad  según el  rango otorgado a este indicador.

Canadá posee una presión tributaria de 32% y Zinbabwe de 49%, Estados Unidos tiene un 27% y Bosnia  Herzegovina un 42% ¿y?……., pero también Noruega tiene un 44% y Haiti un 9% y Francia 45% y Nigeria un 6%, por tanto el número refiere mas no define, aunque en términos generales los países más   desarrollados tienen una mayor presión tributaria pero la conexión  con el compromiso es de doble vía  en términos de redistribución de la riqueza, suplir servicios básicos  y la transparencia a sus ciudadanos.

La realización de un análisis detallado  que tome en cuenta de manera agregada y desagregada  las variables económicas , agentes económicos, sectores, tipos de impuestos, valores agregados y servicios recibidos,   entre otros ; nos mostrará de una manera mas justa la verdadera presión tributaria, sin embargo antes de llegar a este resultado  haremos por lo menos tres paradas : pasaremos por el cálculo del Esfuerzo Fiscal,  es decir el porcentaje de lo que ganan o ingresan los agentes económicos   que dedican a los tributos o impuestos   y en una próxima parada pasaremos por sectores específicos que miden el Aporte tributario sectorial , que se refiere a los impuestos pagados por un determinado sector en relación a la producción realizada y luego antes de concluir veremos el Sacrificio Fiscal por clase social  referente a la relación de gastos adicionales realizados sobre los ingresos recibidos, esto es el    pago por parte de los agentes económicos de servicios privados  que deberían ser cubierto por el Estado como compensación de los impuestos pagados, lo cual genera una doble tributación hundida.

En el primer caso  está incluido el 28% que pagamos por servicio de comunicación, el 26% de los servicios recibidos por restaurantes, 16% por adquisición de bienes y servicios, el 40% de impuestos pagados  por cada galón de combustible, más el impuesto sobre la renta y como puede notarse de forma simple todos superan el 14% citado  como presión tributaria.

En el segundo caso, nos encontraremos  con la suma matemática de por lo menos el 14.4%   de seguridad social y fondo de pensiones, 10% para profesionales liberales sobre ingresos brutos,  y la adición de anticipos, impuestos a los activos y el impuesto sobre la renta a las empresas, el cual superara con creces el 14%  citado  como presión tributaria.

En el tercer aspecto los detalles sobran en relación al subsidio de la ciudadanía en el  costeo de energía complementaria, salud, educación privada, transporte y seguridad,  entre otros.

En cada caso pudieran decirme que son montos nominales que no tienen una ponderación de referencia en relación al volumen total de los que pagan,  ni un análisis sectorial que defina los niveles de subsidios otorgados a una parte de la población o de determinados sectores productivos, además de no obedecer a un análisis pormenorizado de las variables que lo componen;  acepto totalmente ese punto de vista  ya que es totalmente cierto  y retiro el valor profundo  como  análisis para juicio de valor que podría tener, pero también requiero que me retiren el planteamiento de que  la presión tributaria  es un resultado infalible y altamente cualitativo  para justificar una reforma fiscal, ¿ quién pone la diferencia?…..

La Presión tributaria Dominicana en los juegos del torneo tiene promedio NOMINAL, por tanto no va!!!!!!!